La prevención es, en términos simples, la acción de anticiparse a un riesgo para evitar que ocurra un daño, problema o situación desfavorable. La prevención del consumo de alcohol y drogas es el conjunto de estrategias, políticas y acciones diseñadas para evitar que las personas inicien el consumo de sustancias (legales o ilegales) o para reducir los riesgos y daños asociados cuando el consumo ya existe. Su foco central es proteger la salud, el bienestar y la seguridad de individuos, familias y comunidades.
📌Educación y sensibilización: entregar información clara, basada en evidencia, sobre riesgos y consecuencias.
📌Desarrollo de habilidades para la vida: autocontrol, toma de decisiones, manejo emocional, resolución de conflictos.
📌Fortalecimiento familiar: comunicación, normas claras, supervisión parental.
📌Intervenciones comunitarias: actividades recreativas, participación social, entornos protectores.
📌Políticas públicas y regulación: control de disponibilidad, normativas laborales, programas escolares.
📌Detección temprana: identificar señales de riesgo y actuar antes de que el consumo se vuelva problemático.
Los programas desarrollados por la ONG Vivir Sin Adicciones cuenta con los componentes esenciales de prevención, es decir, las charlas y talleres dedicados a estudiantes, apoderados y público general, fomentan la información (especialmente la neurocientífica) basada en evidencia, esto significa en palabras simples, que el oyente podrá comprender de manera didáctica, a través de una historia, cómo la sustancia psicoactiva recorre su cuerpo y llega a su cerebro, y cuáles son sus consecuencias y riesgos.
Los talleres participativos y reflexivos abordan temas de autocontrol, impulsividad, autorregulación, supervisión parental, presión de pares, entre otros.
¿POR QUÉ PREVENIR?
Para aumentar la percepción de riesgo; la percepción de riesgo es la evaluación personal que hace una persona sobre la probabilidad de que algo le cause daño y la gravedad de ese daño. No es un dato técnico, es cómo cada individuo interpreta el peligro, según su experiencia, información, emociones y contexto social. Cuando la percepción de riesgo es baja, aumenta la probabilidad de consumo.
Ejemplos:
📌Jóvenes que creen que “la marihuana no hace daño” tienden a iniciar consumo más temprano.
📌Adultos mayores que consideran “inofensivo” mezclar alcohol con medicamentos aumentan su riesgo de caídas, hospitalizaciones y dependencia.
📌Trabajadores que minimizan el riesgo de consumir antes de conducir u operar maquinaria, elevan la probabilidad de accidentes graves.
También apoyamos iniciativas donde los establecimientos educacionales y lugares de trabajo sean un entorno protector fomentando la participación de los estudiantes y/o trabajadores. Además de lo anterior, asesoramos a través de profesionales jurídicos la actualización del reglamento interno (educacionales y laborales) para incorporar toda ley, decretos y protocolos relacionados al consumo de sustancias.
Como acción preventiva en relación con la detección temprana del consumo de alcohol de riesgo, promovemos la utilización del cuestionario AUDIT (Alcohol Use Disorders Identification Test), desarrollado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
¿Por qué prevenir desde la escuela?
La escuela debe ser un espacio protector frente al consumo de alcohol y drogas porque es el entorno más influyente en la formación de niños y adolescentes, donde se pueden reducir riesgos, fortalecer factores protectores, educar, detectar tempranamente.
La escuela es un lugar que articula redes de apoyo, cumpliendo, además, con su responsabilidad ética y normativa.
Un establecimiento que protege es un establecimiento que previene, cuida y promueve el desarrollo integral.